El libro de Enoc es nuestro pasado, Cristo es el presente y el futuro.

Muchos de vosotros me habéis escrito para preguntarme más sobre el libro de Enoc. Pero es bueno que sepáis que, aunque es importante saber sobre el pasado de la humanidad. Nuestro futuro y nuestro presente están en Cristo Jesús. Solo en Cristo hay salvación y vida eterna y eso es lo más importante.

Aferraos al evangelio y escudriñad las escrituras de día y de noche porque cerca está el día grande y terrible del Señor. No podemos dejar para mañana la oración y el clamor: porque no sabemos cuándo ni cómo será la llegada de nuestro salvador. Dice la palabra de Dios en 2 Pedro: 10-13 Pero el día del Señor vendrá como ladrón. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que están en ellas serán consumidas.

Es tiempo de arrepentirnos y orar por nuestra salvación.

Ya que todas estas cosas han de ser deshechas ¿Qué clase de personas debéis ser vosotros en conducta santa y piadosa? Aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios. Por causa de ese día los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos al ser abrasados serán fundidos. Según la promesa de Dios, esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia.

El libro de Enoc nos recuerda la rebelión de los Guardianes.

El libro de Enoc nos habla claramente sobre la caída de los ángeles guardianes, También relata el terrible castigo al que fueron sometidos por la desobediencia. En incluso en el nuevo juicio no serán perdonados los que en el pasado abandonaron su deber de proteger a la humanidad. Cuanto más nosotros que somos pecadores, debemos agradecer a Dios por su gracia. Ya que a pesar de nuestras trasgresiones nos ha perdonado una y otra vez.

Gracias al sacrifico de nuestro salvador en la Cruz del calvario somos salvos por su gracia. Pero no olvidemos que Cristo vino al mundo para hacer cumplir la ley no para abrogarla. Por tanto, la fe sin buenas obras es como una roca muerta.

Amar a Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y a tu prójimo como a ti mismo es el principal mandamiento. Nuestros prójimos no son solamente nuestros amigos, familia y hermanos de la iglesia. Nuestros prójimos son los pobres de este mundo, los menesterosos, los débiles, los locos, los enfermos. Abundad en obras de caridad, así como nuestro Señor fue íntegro y caritativo.

Amémonos unos a otros como Dios nos amó. Olvidemos nuestra avaricia y hagamos crecer nuestros tesoros en el cielo. Un simple gesto de amor o compasión puede cambiar la vida de una persona. Y todo gesto de caridad hacia los necesitados será para honra y gloria de Nuestro Señor que,  nos enseñó a ser humildes y dadivosos.

Gloria a Dios. Bendiciones hermanos y hermanas.

¿Es la oración tan poderosa que todo lo puede?

Muchas veces nos preguntamos ¿Es la oración tan poderosa como tantas personas piensan? Y la respuesta es Sí. A lo largo de la biblia muchos pasajes hacen referencia a la importancia de la oración hasta para las cosas más pequeñas. La oración con fe lo puedo todo; y los milagros más grandes suceden cuando se ora con el corazón y se reconoce que el Señor es la fuente de todo poder.

Clama a mi y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces. Dice el Señor en Jeremías 33:3

¿Es la oración tan poderosa que todo lo puede?

Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan yo habré a oído. Isaías 65:24 Estas palabras nos recuerdan que Dios conoce nuestras necesidades. Despojémonos de nuestro orgullo y reconozcamos su poder para que nuestras oraciones sean escuchadas y respondidas. Y recordando siempre que solo Cristo salva. https://yuliens.blog/2021/05/20/solo-en-cristo-hay-salvacion/

Otra vez os digo; dijo nuestro Mesías que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre. Allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18:19-20.

Y esta es la confianza que tenemos en Él; que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 1 Juan 5:14-15

La oración es tan poderosa que no conoce límites.

Orad sin cesar nos legó el Salvador en 1 Tesalonicenses 5:17. No pienses que tienes muchos pecados en tu corazón. Si tu arrepentimiento es verdadero nuestro Señor responderá tus plegarias. Recuerda que de lo más vil escogió Dios para llevar la gloria de su nombre.

 Dice el Señor: Quiero pues que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda. 1 Timoteo 2:8. Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Marcos 11:24.

¿Cómo debemos orar según las enseñanzas de nuestro Señor?

Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta ora a tu padre que está en secreto; y tu padre que ve en lo secreto. Te recompensará en público. Y orando no uséis vanas repeticiones como los gentiles que piensan que por su palabrería serán oídos. Mateo 6:6-7

Amo Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas; porque ha inclinado a mi su oído; por tanto, le invocaré en todos mis días. https://www.predicasbiblicas.com/predicas-cristianas

Gloria al altísimo hoy y siempre Amén.

¿Qué pasa cuando ignoras el llamado de Dios?

¿Qué pasa cuando ignoras el llamado de Dios? Esta es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos a menudo. Muchas veces el Señor nos envía a sus siervos para preservar nuestro camino del mal, para advertirnos de los planes que el enemigo forja para destruirnos. Pero estamos cegados por lo que el mundo nos da y no hacemos caso de las advertencias y de los mensajes de ayuda que recibimos de Jesús.

Muchos ignoramos la palabra. Otros llegan a burlarse de los mensajes de salvación y vida. Solo cuando la calamidad toca nuestras puertas nos recordamos de Dios, y clamamos al Señor por ayuda. Pero no todos recibimos el milagro que esperamos, por que la fe en Dios y el amor al prójimo; es la base para la comunión con nuestro señor Jesucristo.

Dios no es quien pone las dificultades en tu camino.

Cuando no recibimos la palabra de Dios en su momento el camino se hace largo, difícil, y las dificultades a veces logran superarnos. Pero No es Dios quien hace nuestro camino difícil. El que trabaja para destruirnos es el enemigo que conspira con nuestras propias debilidades y ambiciones para hacernos perder la gracia que nuestro Padre nos dio.

Pero no solo el que no recibe la palabra es atacado por Satanás. Mientras más grande sea la fe, más dificultades pondrá el enemigo en tu camino para hacerte caer. La vida de un cristiano no es fácil, y muchas lágrimas y pérdidas te acompañarán en el camino.

Pero también el gozo del Señor que es la felicidad más grande a la que puede aspirar el ser humano será parte de tu vida. Porque el Señor no abandona a sus fieles y en el momento de tu prueba estará contigo para sostenerte y darte la victoria.

¿Qué pasa cuando ignoras el llamado de Dios?

Dice la palabra de Dios: Proverbios 1: 27-33 Cuando llegue como destrucción lo que teméis, cuando vuestra calamidad llegue como torbellino y vengan sobre vosotros tribulación y angustia. Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán con diligencia y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron el conocimiento y no escogieron el temor de Jehovah.

No quisieron mi consejo y menospreciaron toda reprensión mía. Entonces comerán del fruto de su camino y se saciarán de sus propios consejos. Por que su descarrío matará a los ingenuos y su dejadez echará a perder a los necios. Pero el que me escuche estará tranquilo sin temor del mal.

Los Proverbios del Rey Salomón.

Muchos de nosotros a veces intentamos hacer todo por nosotros mismos. A veces olvidamos que la sabiduría, el éxito y el conocimiento vienen de Jehová. Olvidamos que necesitamos al Señor no solo en los momentos de dificultad, sino también en los momentos de alegría.

Reconocer que necesitamos al Señor para todas las cosas, grandes y pequeñas en nuestras vidas es un paso importante para conectar nuestro espíritu con Dios. Los proverbios de Salomón hijo de David nos muestran un conocimiento profundo del alma humana y puestos en práctica despiertan el potencial del verdadero cristiano.

¿Para qué se escribió el libro de Proverbios del Rey Salomón?

El libro de proverbios de Rey Salomón se escribió: Para conocer sabiduría y disciplina, para comprender los dichos de inteligencia. Adquirir disciplina, enseñanza, justicia, derecho y equidad. Para dar sagacidad a los ingenuos y a los jóvenes conocimiento y prudencia.

Dice la palabra que oirá el sabio y aumentará su saber, y el entendido adquirirá habilidades. Comprenderá los proverbios y los dichos profundos, las palabras de los sabios y sus enigmas. El temor de Jehovah es el principio del conocimiento, los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Proverbios 1:2-7

¿Qué dice nuestro Dios sobre el Perdón?

Es difícil perdonar las ofensas; sobre todo cuando nos han herido profundamente. Pero el perdón nos sana por dentro. No significa que olvidemos el mal que nos han hecho. Significa que hemos superado esa etapa difícil y que nos hemos hecho fuertes en el amor de Cristo.

Perdonar no es una opción para el buen cristiano, es indispensable eliminar el odio y el resentimiento del corazón. Sin perdonar a los que nos hicieron daño no se puede llegar al reino de Dios. Dice la palabra del Señor en Mateo 6:15 Más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro padre os perdonará vuestras ofensas.

No juzguéis para que no seáis juzgados.

No juzguéis a vuestros hermanos por sus pecados. Antes recordemos dónde hemos fallado nosotros y ayudémoslos a superar el momento de debilidad. Porque el pecado siempre está a la puerta y es difícil vencer la tentación incluso para los más fuertes en la fe.

Porque incluso nuestro Señor perdonó a la mujer adultera. Cuando dijo: aquel que esté sin pecado arroje la primera piedra. Nadie pudo arrojar la piedra porque todos sin excepción habían pecado. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete y no peques más. Juan 8:11  

¿Nuestro vínculo con Jesús se basa en el amor?

¿Por qué decimos que nuestro vínculo más puro con Jesús se basa en el amor? Dice la palabra de Dios en 1 Juan 3:16-18: En esto hemos conocido el amor, en que Él puso su vida por nosotros, también nosotros debemos poner nuestras vidas por nuestros hermanos. Pero el que tiene bienes en este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra su corazón contra él ¿Cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Nuestro Señor nos recuerda en muchos pasajes de la biblia la importancia del amor: Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es e Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios. Porque Dios es amor. 1 Juan 4:7-8

¿Cómo mostrar tu amor al prójimo?

¿Cómo mostrar amor a tus semejantes? Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviera una queja contra otro. De la manera en que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Colosenses 3: 13-14

Dice la palabra de Dios en Gálatas 5:14: Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Dice el Señor: El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi padre, y yo le amaré y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor ¿Cómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Juan 14: 21-24.

Se puede entrar al reino de Dios sin perdonar las ofensas?

Muchos nos hacemos esta pregunta ¿Se puede entrar al reino de Dios sin perdonar las ofensas? Y aunque es dura la respuesta debemos aceptarla. Dice la palabra de Dios en Mateo 6:15 Más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro padre perdonará vuestras ofensas.

Es difícil perdonar a las personas que nos hacen daño, a veces el daño es tan grande que deja secuelas físicas y psicológicas. Y la respuesta inmediata de nosotros hacia los agresores es odio, o miedo, o ambas. Sin embargo, es bueno que sepas que perdonar no significa que tengas que estar alrededor de la persona que te hizo daño; o que tengas que compartir con él parte de tu tiempo de calidad.

 Perdonar significa dejar ir todo el resentimiento y poner en manos de Dios la justicia. Significa dejar de vivir en el pasado y entender que Dios te abrió nuevas puertas. Solo tienes que caminar hacia tu nuevo comienzo. Y te sentirás liberada de una gran carga. Hermanos de este mundo nadie se va debiendo nada. A veces Dios retrasa su justicia porque espera que nos arrepintamos de las malas obras y tomemos el buen camino. Pero siempre el camino del pecado termina en muerte.

No se puede entrar al reino de Dios sin perdonar las ofensas.

Dios conoce nuestro corazón, por eso al perdonar debemos ser sinceros con nosotros mismos. Y sabemos hermanos que hay ofensas muy difíciles de perdonar, las violaciones, la violencia doméstica, el bulling, las infidelidades. Pero cuando te sientas incapaz de perdonar, recuerda como Jesús perdonó a los que le estaban torturando en la cruz: Y Jesús decía, Padre perdónalos porque no saben lo que hacen, y repartieron entre si sus vestidos, echando suertes. Lucas 23:24

Ha dicho el Señor bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia Mateo 5;7

¿Cuántas veces perdonarás a tu hermano que peca contra ti?

Sabemos que a veces en la familia hay ovejas descarriadas que suelen hacerte la vida imposible. Y hermanos cuyas bocas están llenas de veneno. Pero dice la palabra de Dios. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad: Átalas a tu cuello y escríbelas en la tabla de tu corazón y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4

Dice la palabra de Dios respecto al perdón de los hermanos: Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta 7 veces? Jesús le dijo: No te digo hasta 7, sino aún hasta setenta veces 7.

Lo que nunca debes olvidar respecto al  perdón de las ofensas.

  • Cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Marcos 11:25
  • No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Lucas 6:37
  • Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos; perdonándoos unos a otros, Como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32
  • Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura os estorbe, y por ella muchos sean contaminados. Hebreos 12: 15

Solo en Cristo hay Salvación.

Solo en nuestro señor Jesucristo está la salvación, No hay manera de llegar al padre sino a través del hijo. Y no existe otra manera de ser salvados sino confesando con nuestras bocas y creyendo firmemente que Jesús es el Señor.

Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Romanos 10: 9-10

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros. Pues es don de Dios. No por obras para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9. Nos salvó no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo. Tito 3:5

Cree en el Señor y serás salvo tú y tu casa. El que cree en el hijo tiene vida eterna, pero el que rehúsa a creer en el hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36

Creed en Jesús porque Él siempre cumple sus promesas. Dice el Señor:  Y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Juan 10: 28 De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. Corintios 2: 5-17

¿Dónde encontrar versículos sobre nuestra salvación?

En toda la biblia podemos encontrar versículos que nos iluminen sobre el legado de la salvación ¿Dónde encontrar versículos sobre nuestra salvación? Empecemos por Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda más tenga vida eterna.

Ese es el inicio de nuestra salvación. El sacrificio de nuestro Señor en la cruz para limpiarnos del pecado . El sacrificio que nos dió una oportunidad para ser salvados. Gracias Jesús. A lo que argumenta Romanos 3: 23 Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Todos somos pecadores pero con la oportunidad de ser salvos en Cristo. Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23.

Yo soy el camino y la vida dijo el Señor.

Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al padre si no es por mi. Juan 14:6 Más a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre les dió potestad de ser hechos hijos de Dios.

Cristo es nuestro salvador, nuestro liberador. Bendito sea el Señor por todos los siglos. Y que su misericordia alcance nuestras casas, nuestras familias, a nuestros hermanos. Que su gracia liberadora lleve el perdón a los necesitados y devuelva la fe a los afligidos.

Oremos por los que están en tentación para que Cristo les de la victoria sobre el enemigo. Que el Santo Espíritu de Dios llene nuestras vidas y fortalezca nuestros corazones. En el nombre poderoso de jesús.

Amén.

Apóstol juan 13: 34-36: Les doy un mandamiento nuevo.

No hay fe verdadera si no sientes amor y compasión por tu prójimo. Muchos de nuestros hermanos consideran que la salvación se obtiene por gracia; y están en lo cierto. Pero un corazón que no tiene amor por el prójimo y que no es capaz de sentir compasión, por los necesitados de la tierra. ¡Nunca será bienvenido a la presencia de Dios! Porque unos de los legados más preciosos que nos dejó Nuestro Salvador fue amarnos los unos a los otros.

Dice la biblia en Juan 1: 4-7: Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios, y conoce a Dios.

Así es hermanos.  No es posible que tengas fe en nuestro señor Jesucristo. No es posible que digas que amas a Cristo, cuando no pones en acción sus enseñanzas. ¡La fe sin obras está muerta! Es tan importante el amor que incluso Nuestro Señor lo incluyó como mandamiento a sus discípulos.

Dice la biblia en juan 13: 34-36: Les doy un mandamiento nuevo: Ámense los unos a los otros. Como yo los he amado, así ámense los unos a los otros. El amor mutuo entre ustedes será el distintivo por el que todo el mundo los reconocerá como discípulos míos.

Los siervos de Cristo deben ser amorosos, humildes, dadivosos.

Los siervos de Cristo debemos ser amorosos, humildes, dadivosos, porque esa es la naturaleza del maestro ¡Ese es nuestro legado! ¿Qué estamos batallando contra la maldad y el pecado dentro de nosotros mismos día a día? Eso también es cierto la naturaleza humana tiende al mal y se inclina al vicio, por eso vencer nuestros propios límites y debilidades es una gran victoria.

¡QUE NADIE LOS ENGAÑE! Seguir a Cristo es difícil, te caes CIENTOS DE VECES, pero te levantas con Cristo. El pecado te tienta miles de veces, pero son más las veces que rechazas el pecado, que las veces que sucumbes a él. Dios sabe que no somos perfectos y así nos eligió. Porque DIOS puede ver lo mejor de nosotros y sabe que son más las cosas buenas que podemos hacer que el mal que acecha dentro de nuestros corazones.

La oración es la medicina perfecta para depurar el mal del corazón y para lograr vencer el pecado y las tentaciones terrenales. El pecado siempre estará ahí, a la puerta. ¡Cuidado hermanos! Porque el enemigo anda como león rugiente. Porque sabe que le queda poco tiempo. Hagamos como dijo el maestro amémonos unos a otros, ayudemos al necesitado y oremos. Porque en el poder de la oración está la victoria total sobre el enemigo.